A poco más de un mes para la PSU, ¿cómo enfrentar estos días?

Estudiar, repasar, desconectarse… cuando se ha postergado dos veces la aplicación de la prueba y los plazos se extienden, los expertos se pronuncian para orientar a los postulantes

 

Martes, 19 de noviembre de 2019

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuando el calendario marca poco más de un mes para la aplicación de la PSU y cuando el contexto sociopolítico del país ha provocado que la fecha de la medición haya sufrido dos postergaciones, la ansiedad y el nerviosismo pueden apoderarse de los postulantes que llevan meses de preparación. Por ello, esta recopilación de consejos y recomendaciones de expertos y de estudiantes que han superado la prueba de manera exitosa se presenta como una guía para cooperar en este tramo final de la preparación.

 

Planificar las horas de preparación

 

Dependiendo de las circunstancias de cada estudiante, es prioridad planificar los tiempos que se destinarán al estudio en este mes. No es lo mismo un estudiante recién egresado de 4° medio, que tiene todo el tiempo disponible para continuar con su preparación, que otro estudiante que debe conciliar la preparación con su trabajo. Para ello, se debe estimar las horas que se disponen por día y destinar ese tiempo para la preparación de manera permanente. Lo ideal es que sean siempre las mismas horas (por ejemplo, de lunes a viernes de 9 a 13 horas). Según la cantidad de horas que se disponen en el mes que queda es como se deben repartir en las 3 pruebas que se van a rendir.

 

Momento de medir y practicar

 

Diversos especialistas recomiendan concentrarse en la realización de ensayos en este tramo final. La idea es que la realización de estas mediciones sea de la forma más parecidas a la realidad posible. Los ensayos se pueden obtener del DEMRE (link) y deben responderse simulando lo más fiel posible las condiciones reales de la PSU. Por ejemplo, si no se dispone de un escritorio en un lugar silencio y tranquilo en la casa, se puede asistir a una biblioteca pública, en donde se puede trabajar tranquilo.

 

La práctica, en sí misma, no es la única acción necesaria: la revisión de esta entrega información valiosa para el postulante. Se debe categorizar las respuestas correctas e incorrectas según contenido, habilidad y sección de la PSU para poder evaluar cuáles son los puntos que deben mejorar y cuáles son las fortalezas.

 

Dedicación especial a las asignaturas que estén más débiles

 

Cuando se tiene un mes por delante, aún hay tiempo para reforzar aquellos contenidos que en el trabajo del año no se ha podido comprender de buena forma. Por ejemplo, si el estudiante tiene problemas con el contenido de matemática de determinar áreas y volúmenes de cuerpos geométricos, puede, por medio de el trabajo dedicado en dicho contenido, lograr comprender y resolver ejercicios relacionados con este. Un contenido más que se domine puede aportar con una o más respuestas correctas, lo que puede llegar a marcar una diferencia importante en la resolución de la PSU. Por ejemplo: en PSU de Matemática, en el proceso 2019, con 69 correctas se alcanzaron 755 puntos, mientras que con una buena más (70) se obtuvieron 764 puntos, es decir, 11 puntos de diferencia.

 

Leer, leer y leer

 

Leer: no solo porque la PSU de Lenguaje mide de manera prioritaria la comprensión de lectura, sino porque el ejercicio de la lectura favorece la capacidad de concentración del estudiante, por lo que su práctica repercute de manera transversal en todas las pruebas. Además de la concentración, la lectura favorece el desarrollo de habilidades cognitivas de nivel superior que propician un mejor desempeño en la capacidad de interpretar, inferir y evaluar. De este modo, la actividad de la lectura puede ser una dedicación complementaria a las horas de estudio directo PSU: leer en la tarde sobre una materia que sea de interés de cada cual o leer en la noche, antes de dormir, para conciliar el sueño.

 

No olvidar la distracción como factor fundamental

 

Transformar la PSU en el único foco de atención durante los últimos días aumenta los niveles de ansiedad y de estrés, por lo que no es lo adecuado. Se recomienda que este último mes se logre combinar el estudio con jornadas de esparcimiento que logren despejar la mente del estudiante. De igual modo, realizar actividades deportivas favorecen botar estrés y dormir de mejor manera para comenzar, al día siguiente, con mejor ánimo para estudiar.

 

Fuentes:

T13.cl

emol.com

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